El Día de Muertos es una fecha con mucha tradición en México, es una oportunidad para recordar y celebrar a nuestros seres queridos que ya no están.

Cada año, cuando se acerca esta importante fecha, podemos ver los grandes detalles que caracterizan a nuestro país con las emblemáticas flores de cempasúchil, las calaveras, los altares y las ofrendas y el delicioso pan de muerto que no puede faltar en nuestros hogares, un pan dedicado a los difuntos que regresan a encontrarse con sus familias el 1 y 2 de noviembre.

La figura del pan de muerto es una alegoría al simbolismo de la muerte como ofrenda que se remonta a la época prehispánica.

Su forma circular representa el ciclo de la vida y la muerte, el círculo al centro simboliza el cráneo del difunto, el sabor a azahar evoca el recuerdo por los difuntos, las cuatro tiras hacen alusión a los huesos y a las lágrimas derramadas por los que se fueron, y también, colocadas como cruz, simbolizan los 4 puntos cardinales que a su vez están dedicados a distintos dioses: Quetzalcóatl, Tláloc, Xipe Tótec y Tezcatlipoca.

En la actualidad, el pan de muerto se puede encontrar en una infinidad de presentaciones, desde el tradicional espolvoreado con azúcar, cubierto con chocolate, relleno de nata, de matcha, de chocolate, de helado, con ajonjolí…existe un pan de muerto para cada gusto.

En el marco del Día de Muertos, el chef Pablo Carrera, comparte la receta para hornear un delicioso pan de muerto tradicional espolvoreado con azúcar.

PAN DE MUERTO

MASA PARA PAN DE MUERTO (rinde 20 piezas)

 Ingredientes

  • 600 gr harina
  • 164 gr mantequilla
  • 12 gr sal
  • 100 ml leche
  • 3 pz huevo
  • 144 gr azúcar refinada
  • 60 ml agua de azahar
  • 37 gr levadura fresca
  • 200 gr mantequilla derretida
  • 200 gr azúcar (en un bowl por separado para espolvorear)

 Procedimiento

  1. Mezclar la levadura fresca y la leche, dejar fermentar en lo que se trabaja la masa del pan.
  2. En una batidora agregar la harina, sal, huevo y la mantequilla derretida fría y comenzar a batir.
  3. Agregar el azúcar en tres partes y continuar batiendo en velocidad alta.
  4. Una vez que esté incorporada la masa, agregar la levadura previamente hidratada y batir en velocidad alta hasta obtener una masa que se pueda estirar sin romper, que al estirarla se transparenten tus dedos de otro lado de la masa.
  5. Agregar el agua de azahar y mezclar en velocidad baja, únicamente para incorporar el agua.
  6. Dejar reposar por 2 horas a temperatura ambiente, amasar un poco con las manos y dejar reposar por otros 30 minutos.
  7. Separar porciones de 70 gr para bolear (dejar un poco de masa extra para posteriormente formar los huesitos) y meter al horno (sin prender) durante 45 minutos, para que la masa pueda fermentar.
  8. Una vez que el pan esté esponjado, formar los huesitos con la masa restante y barnizar con huevo con la ayuda de una brocha.
  9. Hornear a 180º por 14 minutos y dejar enfriar.
  10. Una vez que esté frío el pan, barnizar con mantequilla derretida, dejar que se seque un poco y espolvorear con el azúcar que teníamos separada en un bowl.

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